Un vaquero es la prenda más repetida de cualquier armario, así que merece la pena que al menos uno sea especial. Estos lo son sin dejar de ser cómodos: la pernera recta y ancha deja libertad total, el algodón con un punto de elastano acompaña el movimiento y los adornos brillan solo cuando les da la luz. Se llevan con la naturalidad de un vaquero de siempre y elevan cualquier conjunto sin pedir permiso.
¿Cómo combinarlos? #OhlaTip
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Blanco y brillo: con una camiseta blanca limpia y botines de punta metálicos, dejando que los adornos sean el único accesorio.
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Contraste de sastrería: con un chaleco de sastre y mocasines de suela gruesa, para un plan de tarde con amigas o una inauguración.
Cuidados especiales
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Lávalos siempre del revés, en frío y en ciclo corto, para proteger perlas y engastes.
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Sin lejía ni suavizantes agresivos: el lavado gris conserva mejor su tono.
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No uses secadora. Sécalos colgados por la cinturilla y a la sombra.
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Plancha solo del revés y a temperatura media, sin pasar la plancha sobre los apliques.



