La camisa blanca es la pieza más honesta de cualquier armario: no esconde nada y funciona siempre. Esta suma un detalle que la vuelve tuya, una corbata de lunares que puedes anudar con formalidad, dejar caer suelta o guardar en el cajón según el día. El tejido con elastano acompaña el movimiento sin tirar en los hombros ni abrirse en el pecho. Es la prenda que te hace sentir arreglada en cinco minutos y cómoda durante doce horas.
¿Cómo combinarla? #OhlaTip
-
Vaquero ancho y volumen: con un pantalón vaquero de pernera muy amplia y mocasines, dejando la corbata suelta bajo el cuello.
-
Bajo vestido o pichi: como capa interior de un vestido blazer o un pichi de punto, con los puños asomando por las mangas.
Cuidados especiales
-
Lávala a máquina en frío con otras prendas blancas y lava la corbata a mano.
-
Evita la lejía; para el blanco funcionan mejor los detergentes específicos sin cloro.
-
No uses secadora: cuelga la camisa húmeda en percha y casi no necesitará plancha.
-
Si la planchas, hazlo a temperatura media empezando por cuello y puños.



