Comodidad y estilo dejaron de ser incompatibles hace tiempo, y este vestido es la prueba. Se pone en un gesto, no aprieta en ningún punto y resuelve el día entero con la misma soltura con la que resolvería un plan improvisado. El corte holgado respeta tu cuerpo tal y como es, sin marcar ni exigir postura, y la cremallera te deja decidir cuánto escote quieres cada día. Es la prenda que te pones cuando quieres estar guapa y libre a la vez.
¿Cómo combinarlo? #OhlaTip
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Mañana de recados sin renunciar a nada: con zapatillas blancas limpias y una bandolera pequeña, subiendo la cremallera hasta el cuello si refresca.
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Tarde de campo o mirador: con medias tupidas, botas de cordones y una chaqueta acolchada corta encima.
Cuidados especiales
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Lávalo a máquina en agua fría, del revés y con la cremallera cerrada.
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Sin lejía, para que el blanco de los paneles no amarillee y el negro no pierda profundidad.
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No uses secadora: el algodón con elastano conserva mejor su forma secando en plano o colgado a la sombra.
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Plancha del revés por debajo de 100 °C, sin apoyar la plancha sobre las gomas de puños y bajo.





